Un proyecto para devolver el vuelo de la lechuza a nuestro entorno


El CEIP Ángel Berzal, de Daganzo de Arriba, está viviendo una experiencia muy especial gracias a la colaboración de Brinzal (https://brinzal.org?utm_source=chatgpt.com) y el Ayuntamiento de Daganzo. A través de este proyecto de conservación de la naturaleza, hemos instalado una caja nido de lechuzas en el centro escolar con el objetivo de participar en la recuperación de esta emblemática ave nocturna. Además, este curso tiene un significado aún más especial, ya que es el segundo año consecutivo en el que nuestro colegio participa en esta iniciativa.

La lechuza común es una especie muy importante para el equilibrio de los ecosistemas, ya que ayuda a controlar de forma natural las poblaciones de roedores. Sin embargo, en los últimos años su número ha disminuido considerablemente debido a la pérdida de hábitat, el uso de pesticidas y los cambios en el medio rural. Por ello, asociaciones como Brinzal trabajan desde hace décadas en la protección y recuperación de estas aves.

Nuestro colegio forma parte de uno de esos proyectos de conservación mediante una técnica conocida como hacking o cría campestre. Este método consiste en colocar pollos de lechuza en una caja nido situada en un entorno adecuado, donde son alimentados y cuidados hasta que pueden volar y sobrevivir por sí mismos. De esta manera, las jóvenes lechuzas se adaptan al entorno natural y aumentan sus posibilidades de convertirse en futuras aves reproductoras. Durante estos dos años, el alumnado ha podido observar de cerca el desarrollo del proyecto y aprender mucho sobre las aves rapaces y la importancia de cuidar el medio ambiente. Esta experiencia nos acerca a la naturaleza de una forma práctica y emocionante, convirtiendo el aprendizaje en algo real y significativo.

Además de contribuir a la protección de la biodiversidad, esta iniciativa fomenta valores como el respeto, la responsabilidad y el compromiso con nuestro entorno. Saber que desde nuestro colegio estamos ayudando a que las lechuzas vuelvan a poblar nuestros campos nos llena de ilusión y nos hace sentir parte de algo realmente importante.

Gracias a la colaboración entre Brinzal, el Ayuntamiento de Daganzo y toda la comunidad educativa, nuestro colegio no solo es un lugar de aprendizaje, sino también un espacio comprometido con la conservación de la naturaleza y el futuro de la biodiversidad.