Hablar del CEIP María
Moliner es mirar al pasado y recorrer una historia de transformación, adaptación y compromiso con la
educación pública.
Nuestro centro abrió sus
puertas en 1975 bajo el nombre de Colegio Ministro Lora Tamayo, en un momento de profundo crecimiento
demográfico en la ciudad de Madrid. La llegada de numerosas familias procedentes de distintos puntos de
la península hizo necesaria la creación de nuevos espacios educativos que dieran respuesta a una
creciente demanda de escolarización en el barrio de San Blas.
Años después, el centro
pasó a denominarse Julio Cortázar y, posteriormente, se fusionó con el colegio Santa Marta de Babio,
adoptando finalmente el nombre con el que hoy es reconocido: CEIP María Moliner.
Esta evolución, marcada
por cambios de nombre y procesos de integración, anticipaba una de las señas de identidad que han
definido al centro durante estas cinco décadas: su firme vocación inclusiva y su capacidad para
adaptarse a los cambios sociales y educativos de su entorno.
Desde sus orígenes, el
CEIP María Moliner ha entendido la educación como una tarea que trasciende la mera transmisión de
conocimientos. Ha sido, y continúa siendo, un espacio donde cada alumno encuentra un entorno seguro,
acogedor y estimulante en el que crecer, aprender y desarrollarse plenamente.
Hoy, cincuenta años
después, y sin renunciar a esa esencia social e inclusiva que nos define, nuestro colegio sigue
avanzando. Actualmente escolariza alumnado de primer y segundo ciclo de Educación Infantil, Educación
Primaria y, desde este curso, también alumnado de Educación Especial, ampliando así su compromiso con
una escuela verdaderamente abierta a todos.
Esta celebración quiere
ser, ante todo, un homenaje a todas las personas que han formado parte de esta historia: docentes,
equipos directivos, personal no docente, familias y alumnado que, con su esfuerzo y dedicación, han
contribuido a convertir al CEIP María Moliner en un referente de educación pública de calidad.
Desde el equipo
directivo, el claustro de profesores y toda la comunidad educativa, miramos este aniversario con
orgullo, gratitud e ilusión renovada.
¡Feliz 50 aniversario, CEIP María Moliner!
Cincuenta años después, seguimos creyendo que, juntos, lo hacemos mejor.