Fin de legislatura y educación


Fin de legislatura y educación

Francisco Melcon 2014web 

 

 

Francisco Melcón Beltrán
Presidente de ANPE-Madrid

Comenzábamos el mes de enero con la esperanza de llegar a final de curso, tras las elecciones sindicales de diciembre, con un cierto sosiego en la educación madrileña. Algo difícil, ya que la educación volverá a ser un asunto importante en el rifirrafe político de la precampaña y la campaña electoral de las elecciones municipales del 24 de mayo.

Como de costumbre, las propuestas partidistas sobre educación aparecerán en los programas formuladas en tono demagógico y apoyadas por la interpretación sesgada de datos y estadísticas según convenga. El debate educativo volverá a utilizarse en periodo electoral como elemento recurrente de confrontación política para que los partidos puedan concitar apoyos en las urnas.

Tensionar la educación
es una especialidad
de nuestros políticos

Tensionar la educación en periodo electoral es una especialidad de nuestros políticos regionales que, incapaces de conseguir los consensos básicos sobre esta materia, no han dudado en dar una nueva vuelta de tuerca a las organizaciones sindicales del sector educativo de la enseñanza pública y también a su profesorado, antes de los comicios municipales y autonómicos.

Sin previo aviso ni razones válidas que lo justifiquen, la Dirección General de Mejora de la Calidad de la Enseñanza, mediante unas instrucciones recibidas el 20 de enero, suprimía repentinamente la posibilidad de que entidades sin ánimo de lucro y las organizaciones sindicales del sector, colaboradoras en materia de formación del profesorado, puedan ofertar cursos en línea, seminarios y grupos de trabajo para la formación permanente de los docentes, acciones que venían desarrollando durante años, sin coste para la Administración y con plena satisfacción del profesorado y de la Consejería.

Esta decisión arbitraria y unilateral, a estas alturas de la legislatura, después de ocho años en el cargo de la actual consejera y cuando llega el momento de la rendición de cuentas el 24 de mayo, evidencia una suficiencia en el quehacer político y un talante reactivo en la toma de decisiones que constituyen las señas de identidad de su gestión durante este periodo al frente de la educación.

DSC 0021Tras la queja y el rechazo unánime de las organizaciones representativas en la Mesa Sectorial del día 9 de febrero, donde se abordó esta cuestión, parece que va a quedar abierta la posibilidad de seguir realizando algunos cursos en línea a criterio de la Administración y se va a abrir la mano en la organización de seminarios.

En la Comunidad de Madrid finalizamos cuatro años de recortes y de agravios para el profesorado, habiendo sido el sector más perjudicado en relación a otros funcionarios de la comunidad y el que ha soportado mayor grado de hostilidad del Gobierno autonómico.

A quien tome las riendas
de la educación regional
debe exigírsele mayor
sensibilidad y conocimiento
del mundo educativo

Diálogo, negociación y consensos son elementos transversales ajenos al devenir de la educación en este ciclo político que finaliza. La política educativa desarrollada en esta comunidad ha reservado un papel subsidiario a la educación pública y a sus docentes, pues durante las dos últimas legislaturas las medidas que se han adoptado se han decantado preferentemente por el refuerzo de la enseñanza privada y concertada.

Recientemente el presidente de la Comunidad anunciaba, con más de dos meses de retraso en relación con otras autonomías, la convocatoria de 660 plazas para las oposiciones de 2015 (580 de Primaria y 80 de Secundaria). Con posterioridad al anuncio en prensa, fue convocada una Mesa Sectorial, en un acto meramente formal, donde las organizaciones representativas fueron informadas del número de bajas producidas en 2014 sobre el que se calcula el 50% de la tasa de reposición de efectivos y de la decisión innegociable de celebrar las oposiciones en los dos cuerpos citados, aspecto también inamovible pese a la oposición unánime de todos los sindicatos.

Los opositores madrileños y de otras comunidades, que preparan las oposiciones con gran esfuerzo, han tenido que esperar hasta febrero para saber la cuantía de la oferta y el reparto por especialidades anunciado por la Administración en una segunda Mesa Sectorial. Fue esta reunión otro formalismo, un mero trámite, donde no recibimos los datos que reiteradamente habíamos pedido sobre las necesidades del profesorado en la Comunidad desglosados por cuerpos y especialidades para el curso que viene, de tal forma que los sindicatos pudiéramos haber formulado alguna propuesta con un mínimo fundamento.

No ha sido atendida la petición unánime de no convocar este curso oposiciones de Secundaria y hemos rechazado que se haga en un número tan elevado de especialidades con tan escaso número de plazas, ya que ello va a afectar a los interinos, que verán removidas las listas anualmente al romperse la alternancia bienal en la convocatoria para cada cuerpo docente.

Desde ANPE, hemos pedido que la formación del profesorado se incluya en el baremo de méritos para la fase de concurso y que se convoque procedimiento de acceso al Cuerpo de catedráticos, algo que, según nos dicen en la Consejería de Educación, están valorando.

Nos mantendremos a la espera. Tras las elecciones de mayo, a quien tome las riendas de la educación regional, sea del partido que sea, debe exigírsele mayor sensibilidad y conocimiento del mundo educativo, así como capacidad para fraguar el entendimiento y llegar a acuerdos. Es imprescindible que sitúe entre sus prioridades a la educación pública como columna vertebral del sistema educativo y al profesorado en un estatus profesional de mayor motivación reconociendo su importante función social.