Oposiciones al Cuerpo de Catedráticos de Enseñanza Secundaria

andres2016Andrés Cebrián del Arco
Secretario de Organización

Son más de dieciséis años sin oposiciones al Cuerpo de Catedráticos de Enseñanza Secundaria en la Comunidad de Madrid. Los mismos que lleva ANPE reclamando su convocatoria. Según datos de la Consejería de Educación e Investigación (de enero de 2017), actualmente se encuentran en activo un total de 532 catedráticos, un 2.7 % de la plantilla, muy lejos del 30 % que como máximo fija la ley.

Se trata simplemente
de responder a las legítimas expectativas del profesorado

Esta situación crea gran malestar en el colectivo de profesores de Secundaria que ven cómo año tras año las Ofertas Públicas de Empleo ignoran el acceso al Cuerpo de Catedráticos, plazas que, por otra parte, no consumen tasa de reposición, impidiendo el lógico deseo de reconocimiento profesional y promoción de estos docentes. Máxime cuando no existe, al menos de momento, un modelo de carrera profesional en la función pública docente madrileña que reconozca la dedicación, el esfuerzo, la formación continua, la implicación y, en definitiva, el compromiso activo en la vida y el funcionamiento de los centros. Se trata simplemente de responder a las legítimas expectativas del profesorado, para que su trabajo a lo largo de su vida profesional sea valorado administrativa y socialmente.

 A este hecho, hay que añadir el serio agravio comparativo que sufrimos los docentes madrileños con respecto a los de otras comunidades autónomas en donde sí se han convocado procedimientos selectivos para la adquisición de la condición de catedrático. Las jubilaciones hacen que el ya de por sí menguado número de catedráticos madrileños se vaya reduciendo curso tras curso, al tiempo que van llegando, por concurso de traslados, catedráticos de otras comunidades que, con las prerrogativas que su condición les otorga, ocupan los primeros puestos en los departamentos didácticos, con lo que ello conlleva a la hora de elegir grupos, ostentar la jefatura de los mismos, etc.

 Eso sin contar que la condición de catedrático supone cinco puntos en el concurso de traslados, puntos con los que no podemos contar la inmensa mayoría de profesores de Secundaria de la Comunidad de Madrid y sí los que optan a una plaza desde fuera de la misma.

 Por supuesto, no se pretende criticar la legítima y necesaria movilidad de los docentes entre las distintas comunidades autónomas, pero sí de reivindicar que podamos hacerlo todos en igualdad de condiciones. Le corresponde al Ministerio articular los mecanismos necesarios para coordinar la actuación de las distintas Consejerías de Educación del Estado, evitando que estas desigualdades y agravios comparativos se produzcan, y a la Consejería de Educación madrileña velar por los intereses de sus propios funcionarios.

Corresponde a la Consejería de Educación madrileña velar
por los intereses
de sus funcionarios

 Parece –al menos así lo han manifestado distintos representantes de la Administración en distintas mesas de negociación– que por fin se va a dar respuesta a esta antigua y legítima reivindicación y se procederá en breve –eso esperamos– a la convocatoria en Madrid de procedimientos selectivos para la adquisición de la condición de catedrático.

 De hecho, el esperado Acuerdo Sectorial, ratificado en Mesa Sectorial el 21 de junio y pendiente para su entrada en vigor de aprobación en Consejo de Gobierno y posterior firma, recoge en su artículo 9.1 que la Administración de la Comunidad de Madrid se compromete a realizar convocatorias de promoción a los Cuerpos de Catedráticos de Enseñanza Secundaria, Música y Artes Escénicas, Artes Plásticas y Diseño, y Escuelas Oficiales de Idiomas en un número de plazas que permita cubrir, como mínimo, la tasa de reposición por jubilación producida desde la última convocatoria a estos Cuerpos realizada en la Comunidad de Madrid.

Que así sea, y pronto, o nos veremos abocados a la inevitable extinción del Cuerpo de Catedráticos de Enseñanza Secundaria.